Doce candidatos a sacerdotes iban a ser ordenados.
La prueba final consistía en situarse totalmente desnudos en línea recta en un jardín mientras una muy hermosa y sexy bailarina exótica totalmente desnuda realizaba un excitante baile oriental delante de ellos.
Previamente a cada aspirante se le había amarrado una campanita en el pene con la severa advertencia de que a aquel que la hiciera sonar no sería ordenado ya que eso demostraría que no había llegado a alcanzar el estado de pureza espiritual requerido.
De esa forma la bella dama inició su excitante baile delante del primer candidato.
El candidato soportó estoicamente la prueba y no hubo reacción alguna.
Y así pasó con el segundo, el tercero, el cuarto y ¡¡¡ El prior estaba maravillado !!!
Pero cuando la bailarina llegó al último la campanita empezó a sonar y a saltar como loca. Tanto fue así que se le salió del pene y cayó al césped.
El candidato todo avergonzado se agachó a recogerla y
¡¡¡ TOOOOOOOOOODAS LAS CAMPANITAS EMPEZARON A SONAR !!!!!!!!!